
Pasa el tiempo y mi mirada continúa perdida mientras mi mente sigue vagando, esta vez tranquila, serena, tratando de dar respuesta a una pregunta: ¿quién soy?.
No voy a adelantarme, no voy a limitarme, ahora no. Esta mañana he leído algo por lo que no he podido evitar sobrecogerme. La frase rezaba: " Nuestra mayor limitación es la idea que tenemos de nosotros mismos". Y cuan cierto es esto. Vivimos ahogados por aquello que queremos evitar a toda costa, por aquello que pensamos (ni siquiera sabemos) que otros esperan de nosotros. Nos embarcamos en un camino y, hasta haberlo recorrido, no nos damos cuenta de que realmente no habíamos elegido ese destino. Continuamos hacia delante, pase lo pase, lo importante es no quedarse atrás. A menudo, malvivimos prendidos de una frágil ramita ante un precipicio. No lo bordeamos, no lo saltamos, ni siquiera nos lanzamos esperando levantarnos después. Permanecemos inmóviles, atemorizados, sin levantarnos ni caer del todo para alzarnos más tarde. Y pasa el tiempo y vivimos sin notarlo. Creo que nuestro mayor miedo es descubrir que somos poderosos, que todo depende de nosotros. Si asumimos esto ya no podremos culpar a la sociedad, a las circunstancias, a los otros. Nosotros pudimos y no quisimos, no creímos. Nos olvidamos y nos perdimos.
Aquí estoy, con todo aquello que se que soy y todo aquello que no he descubierto y anhelo descubrir, me atrevo a descubrir. Aquí estoy, sin máscaras, ni etiquetas. La mariposa inicia su vuelo a ninguna parte.
2 comentarios:
a ninguna parte
:)
y a todas a la vez
;)
Publicar un comentario